VALLE DE AMBRONA - DATOS PRACTICOS

Como llegar: El Valle de Ambrona se encuentra en el suroeste de la provincia de Soria, en la comarca de Medinaceli. Lo más adecuado es llegar hasta esta localidad, y desde ella tomar la SO-132 en dirección a Barahona. Antes de alcanzar Miño de Medinaceli aparece una desviación a la derecha que nos lleva a Ambrona. El yacimiento visitable se encuentra bien señalizado un par de kilómetros después de pasar el pueblo. Continuando la misma carretera llegamos a Torralba, donde también se encontraron importantes restos arqueológicos prehistóricos.

Horario: El yacimiento de Ambrona permanece abierto del 1 de octubre al 31 de marzo en los siguientes horarios:
Miércoles a sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 18:00 horas.
Domingos y Festivos de 10:00 a 14:00 horas. Lunes y martes cerrado.
Del 1 de abril al 30 de septiembre:
Martes a sábados de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas.
Domingos y Festivos de 10:00 a 14:00 horas. Lunes cerrado.

Tipo de enclave: Yacimiento Prehistórico - Información adicional: http://www.valledeambrona.com/

Provincia: Soria - Otros enclaves en la misma provincia: San Baudelio de Berlanga - Caracena - Laguna Negra - Conquezuela

VALLE DE AMBRONA - - El valle de los elefantes sorianos

 

“No hay más que una historia: La historia del hombre. Todas las historias nacionales no son más que capítulos de la mayor.”

En el extremo sureste de la provincia de Soria, en un valle casi despoblado y solitario, se realizaron algunos descubrimientos arqueológicos sorprendentes a principios del siglo pasado. Construyendo la línea del ferrocarril de Torralba a Soria, y como suele ser habitual a cargo de un pionero, el Marqués de Cerralbo, se rescataron los restos de hombres y animales que vivieron aquí hace 400.000 años. El yacimiento de Ambrona y Torralba es uno de los más importantes del Paleolítico Inferior de toda Europa, aunque desde hace tiempo su fama ha sido totalmente eclipsada por su vecino burgalés de Atapuerca. Para más Inri Soria es una de las provincias de menor desarrollo económico, demográfico y social de España, lo cual nos lleva a denunciar la lamentable situación de unos restos que esperan recibir más y mejores fondos para su excavación y promoción. En la actualidad los únicos restos que pueden visitarse de forma didáctica se concentran apenas en el yacimiento de fauna y en el minúsculo y desfasado museo paleontológico que le acompaña. Desde estas líneas apoyamos con rotundidad todas iniciativas de promoción turística de Ambrona, pues somos conscientes del enorme interés que suscitarían para las generaciones futuras, y que permitirían al menos cierta animación en la comarca.

El grueso del yacimiento fue descubierto entre los años 60 y 80 del siglo XX, en varias campañas dirigidas por el norteamericano F. C. Howell; entre los restos encontrados en una colina elevada se encontraron numerosos uros, caballos, cérvidos, lobos, leones y elefantes antiguos. Estos últimos, primos hermanos de los elefantes modernos, debieron ser animales de una talla y fuerza grandiosas, sobre todo a juzgar por la reproducción a escala natural que la Diputación de Soria colocó en las inmediaciones del yacimiento. Esta figura, aunque un tanto kitsch en su aspecto, es hoy el principal reclamo de Ambrona, pues al menos facilita imaginar de una forma sencilla cómo sería el ambiente prehistórico de estas tierras, y ofrece la oportunidad de fotografiarse junto a un mostrenco de casi 5 metros de altura. Según nos cuentan en el museo, la mayoría de estos elefantes murieron por causas naturales, pereciendo a causa del hambre o las sequías en zonas lacustres estacionales; en general se ha descartado la acción continuada de una actividad cinegética, a pesar de la abundancia de fauna. Algunos investigadores han sugerido la presencia de un campamento de cazadores en los altos páramos, aunque la escasez de restos encontrados por ahora no permiten confirmar más que una práctica irregular de caza.
También aparecieron en Ambrona y Torralba numerosos huesos y útiles de algunas comunidades humanas, probablemente cazadores que encontraban en este valle una fuente de alimento durante el periodo estival, o en años cálidos, cuando su acceso era practicable. Seguramente constituía una ruta natural de migración de muchos herbívoros hacia el valle del Jalón y más allá a los fértiles pastos del Ebro. Aunque se conoce la presencia del hombre en estas tierras desde el Pleistoceno medio, lo cierto es que aún quedan muchas páginas de la historia por rellenarse. Prueba de ello es el sorprendente descubrimiento realizado recientemente por el profesor de prehistoria de la Universidad de Valladolid, Manuel Rojo, que encontró en una necrópolis neolítica el cadáver de un hombre “con las manos y los tobillos atados, boca abajo y sin ajuar”. Según Rojo, podríamos estar ante una ejecución ritual, pues el individuo fue encontrado sobre un montículo con el que se cubrían el resto de sepulturas, una necrópolis por cierto dominada por numerosas tumbas infantiles. Se desconoce por supuesto qué tipo de concepción religiosa llevó a este tipo de sacrificios humanos hace 7500 años.
 Otro asunto interesante descubierto en Ambrona son los cambios climáticos que se han producido en este ecosistema a lo largo de la historia. Los niveles inferiores denotan un paisaje mucho más cálido, con una vegetación abundante especialmente en los márgenes de los ríos. Sin embargo con la llegada de las glaciaciones este valle del alto Jalón debió de ser una zona muy fría, lo que explica la escasa presencia de asentamientos humanos. Un descubrimiento curiosísimo que también se debe al investigador Manuel Rojo, fue el hallazgo de una serie de vasos de cerámica que contenían evidencias de haber contenido cerveza de trigo, allá por el tercer milenio antes de Cristo; hasta la fecha, son la prueba más antigua del consumo de esta bebida en Europa. Las vasijas formaban parte del ajuar funerario de dos tumbas, por lo que se piensa que la ingesta cerveza constituía un verdadero ritual relacionado con el inframundo y el más allá.

  Por desgracia todos estos interesantes hallazgos no hacen sino confirmar que el valle de Ambrona es un lugar privilegiado, que nos puede deparar innumerables sorpresas si se continuan las excavaciones y se fomenta su conocimiento. Sería sin duda la mejor forma de conocer cómo era la provincia de Soria antes de nosotros llegáramos a imaginarla.

Alfredo Orte Sánchez ©