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Lugo
1-2 días

 

 

Información Práctica

Tipo de Ruta:

Naturaleza, senderismo a través de bosque atlántico.

Duración de la ruta:

La Devesa puede recorrerse en una jornada, sea cual sea la ruta escogida. No obstante merece la pena aprovechar al menos un fin de semana para dedicarlo a conocer la Sierra de O Courel, uno de las comarcas gallegas más auténticas y desconocidas.

Como llegar:

Desde Madrid lo más adecuado es dirigirse por la A-VI hasta Piedrafita do Cebreiro. A partir de aquí tomamos la LU-633 pasando por O Cebreiro y Liñares, y giramos después por la LU-655, principal eje de la sierra de O Courel. En la pedanía de Ferrería Nova tomamos una pista a mano izquierda hasta la aldea de Moreda, principal entrada a la Devesa da Rogueira. Para llegar al Alto do Couto debemos desviarnos un poco antes, en Seone, para tomar la carretera de Visuña. A unos 10 kilómetros llegamos al Alto donde arranca la segunda entrada a la devesa.

Restaurantes:

En Ferreirós de Abaixo, justo al lado del puente por el que la carretera salva el río Lor, encontramos el Bar O Pontón. Construido enteramente de madera, junto a un arroyo, ofrece una comida sencilla de embutido, ensalada y carne a la brasa (10 euros). En Seoane también es recomendable la Casa Ferreiro, alojamiento de turismo rural con restaurante de cocina contundente y tradicional en la zona (12-15 euros).

Alojamientos

Casa Ferreiro en Seoane, a las puertas de la devesa; instalaciones sencillas pero acogedoras. Habitación doble a 34 euros. El municipio de O Incio, situado al oeste de la sierra resulta muy interesante desde el punto de vista estratégico para poder combinar esta con otras rutas. Aquí destacamos la Casa da Cabaza, ubicada junto al pintoresco embalse de Vilasouto: habitación doble a 50 euros. Si optamos por alquilar una casa de alojamiento completo (no compartido), entonces nuestra opción ha de ser la Casa de Goo en una pedanía cercana, rodeada de un espectacular bosque en un paraje de gran belleza.

Horarios de Visita

No hay monumentos a visitar en la ruta.

Cartografía:

Edicions do Cumio ha publicado un libro-guía de la sierra de O Courel muy completo, a escala 1:50.000. Se puede conseguir en cualquier tienda especializada de mapas, o en la página de la propia editorial.

Compras:

En O Cebreiro es famoso el queso, mantecoso y de curiosa forma que liga muy bien con un buen tarro de miel de O Courel.

Consejos Útiles:

Las carreteras de la sierra son muy viradas, calzadas incómodas y tiempos de viaje considerables. Tómeselo con calma y disfrute del paisaje. Atención con el tiempo, puede ser una ruta muy dura con nieve o lluvia. Antes de iniciar la ruta principal, evalue su condición física y capacidad; la ruta del Alto do Couto es sin muy recomendable para los menos duchos en la práctica del senderismo.

 

 

La Devesa da Rogueira

"El último bosque gallego"
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En un mundo dominado por las modernas y rápidas comunicaciones, los pocoLa Devesa desde la senda de Coutos lugares apartados que nos quedan a los viajeros se encuentran en lugares cada vez más perdidos y olvidados. Durante algún tiempo he dudado en publicar esta ruta, pues se hace evidente que la promoción ha ayudado a algunas comarcas a salir del ostracismo, pero también a costa de una pérdida de autenticidad. Sin embargo, en este caso hay un valor más importante en juego, el de dar a conocer a las nuevas generaciones cómo era la Galicia de hace uno o dos siglos; un inmenso bosque milenario respetado y devocionado, con el que el hombre vivía en plena armonía. Hoy por desgracia esta bellísima tierra ha sido devastada de una forma tan salvaje, que pocos lugares quedan de aquella Galicia. Vamos a conocer el que seguramente es el más espectacular bosque atlántico de la región; la Devesa da Rogueira es en realidad una pequeña fraga de la Serra de O Courel, un cordal montañoso antiguo y abrupto, una de las mejores despensas de la naturaleza que nos quedan a los senderistas. En algunas laderas orientadas al norte, se han conservado pequeños retazos de bosque de gran diversidad, al encontrarnos en una zona de transición entre el clima atlántico y el mediterráneo. Fontefermosa, Riocereixa, o Romeor, son los nombres de otras devesas, pero la más famosa y espectacular en flora y fauna es sin duda la de Rogueira. Siempre que el tiempo acompañe, cualquier momento es bueno para conocer este bosque, pero hemos elegido el verano por dos razones. En primer lugar, porque es el estío cuando podemos encontrar abierta el aula de la naturaleza donde arranca la senda principal, y por otra parte, la penumbra y verdor de la vegetación que hemos contemplado nos ha aliviado de muchos calores a los urbanitas del centro de la Península

En el corazón de O’Courel


Para llegar a la Devesa hemos de penetrar por carreteras de otro tiempo en un espacio único, la Serra de O’Courel, en el interior de Lugo. Es esta una comarca olvidada, de una climatología durísima en invierno, accesos complicados, y aldeas despobladas. Uno de esos lugares para perderse y que nadie te encuentre. Uno de los aspectos que sorprenden al visitante es pobreza y falta de desarAula de la Naturalezarollo que se percibe, a pesar de un tímido rebrote del turismo rural. No trata esta ruta de descubrir el conjunto de la sierra, que bien merece una ruta por si misma, pero es inevitable que hablemos de algunos de sus atractivos. Por ejemplo, de su preciosa aldea recuperada de Seceda y Visuña, de su castro celta de Vilar, de su souto de  castaños de , o de la miel que podemos comprar en Folgoso. Las cimas de las montañas han sido redondeadas por la erosión, pero sus laderas son abruptas y con frecuentes barrancos; la vegetación germina con exuberancia, aunque los bosques ya no abundan como antes. Si el viajero puede elegir, la entrada más impresionante se realiza por el norte, a través de O Cebreiro. Los peregrinos jacobeos veían desde el Alto do Poio estas viejas montañas que seguramente no tendrían nada que envidiar a las montañas nubladas de la Tierra Media de Tolkien.

Para acceder a la Devesa debemos llegar hasta Seoane, el segundo pueblo en importancia de la sierra (no más de 300 habitantes), y desde allí tomar una estrecha pista hasta la aldea de Moreda. Antes de entrar en ella, a unos dos kilómetros desde Seoane, se abre un pequeño aparcamiento junto al aula de la naturaleza que ha levantado la Xunta de Galicia. Desde aquí parte el sendero principal de la devesa, jalonado convenientemente de paneles explicativos y marcas que hacen imposible la pérdida. Conviene destacar no obstante que este camino es realmente duro, y no indicado para todo el mundo; el desnivel a salvar es de algo más de 700 metros, alcanzando los 1450 metros en algo más de cuatro kilómetros. Esto traducido al román paladino significa resoplidos, golpes de riñones, paradas periódicas para recuperar el aliento y hasta alguna que otra palabra malsonante al poco de iniciar la marcha. Tampoco debemos engañar al visitante, todo esfuerzo tiene su recompensa y en este caso hay que reconocer que este es el camino más espectacular e idóneo para conocer la devesa en toda su dimensión. El bosque mejor conservado y los árboles de mayor porte se atraviesan en esta senda de la que nos darán debida información en el aula.


El Bosque mágico: la ruta de Moreda

Comienza el camino en suave ascenso, cruzando un precioso souto de castaños de gran porte, en la margen derecha del arroyo de Rogueira. Dejamos a mano izquierda varios caminos que descInicio del sendero de Moredaienden a otros riachuelos de esta cuenca; poco a poco el visitante siente que se introduce en la “sombra” norte del pico Formigueiros, la cumbre más alta del Caurel. Si tiene tiempo, recomendamos la visita al cercano castañar de la aldea de Mercurín, abandonado desde hace años y que se encuentra en un estado casi salvaje, mezclado con otras muchas especies atlántica. Nosotros seguimos nuestro camino, todavía en la parte baja de la devesa donde la flora mediterránea es todavía predominante. Encinas, quejigos, y sobre todo plantas aromáticas, como el tomillo, el orégano, la menta… En primavera destacan también por su colorido un amplio espectro de flores. En esta zona se encuentran las covas do Vello, con varias galerías donde el agua ha formado ríos subterráneos; a la derecha del camino se encuentran las también muy famosas Covas do Oso, aunque son de difñicil acceso y localización.
  Poco a poco nos introducimos en el siguiente escalón de esta formidable pirámide vegetal. Los rebollos dominan ahora el entorno, con tintes cada vez más atlánticos y húmedos. Empiezan a aparecer avellanos, serbales y arándanos en las zonas más umbrías, y el camino va ganando altura con un par de revueltas que nos obligan a cargar el peso de la mochila sobre los riñones. En aproximadamSenda de Moredaente una hora llegamos a una grandiosa cascada, que en época de lluvias constituye un espectáculo digno de recordar. Nos encontramos en el corazón de la devesa, donde los árboles son de mayor porte y la biodiversidad resulta excepcional; las hayas, que en Rogueira tienen una de sus escasas apariciones en toda Galicia, se entremezclan con acebos, avellanos, tejos, fresnos y robles. La humedad del suelo y los numerosos riachuelos contribuyen también a alimentar un sotobosque muy variado, verdadero paraíso para la Botánica. Los que no somos expertos en la materia, no podemos evitar fijarnos en la enorme variedad de especies que se acumulan en tan poco espacio, conformando una auténtica selva. Es sin duda un bosque mágico, donde la fauna tiene un gran protagonismo, aunque resulta mucho más esquiva. Resulta conveniente andar en silencio, procurando evitar los grupos multitudinarios; no resulta de ese modo difícil poder ver algún corzo o ardilla. Mucho más difícil será poder encontrarnos con lobos, garduñas o gatos salvajes. Hace unos años, incluso pudo advertirse la presencia de una osa, sin que todavía se haya podido saber con certeza como pudo llegar hasta estos lares. El oso pardo desapareció como especie del Courel a mediados del siglo pasado.

Fontes doCervoFontes do Cervo

A unos 1400 metros de altitud, en una pared rocosa se encuentras las míticas Fontes do Cervo, equivalentes casi a las del Kilimanjaro por estas tierras. De la misma pared surgen dos caños, uno de aguas ferruginosas y rojizas, y otro del que surte un agua blanca y cristalina de origen calcáreo. Las creencias populares otorgaron un poder sobrenatural a este lugar, atribuyendole poderes medicinales a sus aguas: la blanca para curar la anemía y las enfermedades del estómago, y la de color ocre para los pulmones. Incluso algunos aseguran que es buena para recuperar el apetito.


  A partir de la cascada el camino se retuerce y la pendiente se hace muy acusada; el piso de piedra suelta dificulta el avance por el sendero. En unos 40 minutos alcanzamos el camino que por la parte izquierda, viene desde el Alto do Couto, el otro itinerario descrito en la presente ruta de más fácil acceso. El camino ahora se suaviza, cruzando de este a oeste la zona norte de la devesa. En esta zona el abedul se entremezcla con las hayas, formando rincones de gran belleza aunque menos cerrados y umbríos que los encontrados más abajo. De vez en cuando algún claro nos permite admirar el conjunto del valle por el que hemos venido ascendiendo. Tras unos pocos minutos surge a mano izquierda el desvío a las Fontes do Cervo, uno de los mágicos lugares de la devesa (ver recuadro). Nuestro camino continua hasta el Mirador de Polín, desde el que disfrutaremos de una panorámica completa del camino que hemos recorrido desde la aldea de Moreda, y de algunos de los pueblos de la sierra. Desde que nos bajamos del coche, habremos tardado unas tres horas. Probablemente la vista compensará el cansancio de la mayoría de senderistas, pero si nos encontramos con ánimo, puede ser recomendable alcanzar la Campa da Lucenza y descender desde allí a la laguna del mismo nombre. Se trata del único vestigio del glaciarismo en la comarca, rodeada de una agradable zona de pastos y piornales, y orientada hacia la vertiente sur de la sierra.

Desde el Alto do Couto: el camino de los urbanitas

Cómo ya hemos advertido, el sendero que parte desde Moreda no es ni mucho menos sencillo; por muy espectacular que pueda resultar el ascenso, hay que reconocer que mucha gente sin un mínimo de preparación puede considerarlo una tortura y obtener un mal recuerdo de este paraje. Afortunadamente podemos acceder a la Devesa desde otro lugar que, además de ser bastante más suave, nos permite obtener una mirada distinta del bosque. Para ello debemos tomar el coche, y desde Seoane coger la estrecha carretera con dirección a Visuña. Por la senda del Alto do CoutoPoco a poco comienza a ascender, por una ladera deforestada que nos permite admirar una bella vista de Seoane y del valle del río Lor, atravesando minúsculas aldeas como Esperante o Campelo. A unos 8 kilómetros nos encontramos a mano derecha el orgulloso castillo de Carbedo, dominando todo el valle. Es recomendable detener el coche y asomarse a las ruinas de esta fortaleza medieval, cuyos cimientos datan de época romana. En sus inmediaciones se encontró una tabla de bronce, hoy conservada en el Museo provincial de Lugo, que habla de los primeros pobladores conocidos de la sierra, los “Susarros”; parece que se trataba de un pueblo celta cuyo nombre parece relacionado con el poder del agua. En la fortaleza de Carbedo también pasó una temporada el rey asturiano Alfonso II el Casto, protegido por los monjes de Samos de la persecución que contra él encabezaba su primo Aurelio.
  En el kilómetro 10 alcanzamos el Alto do Couto, o puerto de Visuña, donde podemos dejar nuestro vehículo. Unos 100 metros antes, surge a la derecha un camino señalizado que se interna en la cara norte de la sierra, en dirección al pico Formigueiros, que desde aquí parece al alcance de la mano. Al comienzo del sendero, las vistas de O Courel son formidables, divisándose con claridad los dos ramales paralelos al valle del Lor y decenas de pequeñas aldeas. Al fondo y a nuestros pies, se distingue la Devesa de Nogueira, acurrucada en forma de triángulo en la cara norte del Formigueiros. No tardaremos más allá de 15 o 20 minutos en penetrar en el interior del bosque, atravesando siempre la parte alta de la devesa; sin apenas desnivel, y con la ayuda de pintorescos puentes de madera permite conocer plenamente el ecosistema de este increíble paraje, sin las fatigas de la senda de Moreda. Hay que advertir eso sí, que el corazón del bosque queda algo por debajo, un tanto al margen de nuestro recorrido. En algo más de una hora llegaremos hasta las Fontes do Cervo, y un poco más allá al Mirador de Polín, que como en la ruta descrita anteriormente, bien puede ser el punto final a nuestra bonita excursión. En nuestro recuerdo, siempre quedará este pequeño bosque como uno de los parajes más bellos y sorprendentes de Galicia, y sobre todo como una de las grandes joyas que debemos proteger lo antes posible de la deforestación y necedad de los hombres.

Alfredo Orte Sánchez ©

 

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